De nuevo os tengo que dar la brasa con lo mismo.
Para resumir, las aseguradoras pagan una miseria a los centros de fisioterapia como comentamos aquí y aquí. Se hablaba de 2 a 10€ dependiendo de la compañía. Y por ese dinero le atienden a usted, estimado paciente, para tratarle su dolor de espalda de años de evolución.
Pues hoy, me entero de que el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España reacciona y publica este comunicado.
Pero lo interesante no son los comentarios sobre los precios, que ya conocemos todos y que son igual de vergonzosos que siempre. Lo que me parece especialmente lúcido es el cambio que le quieren dar a la relación aseguradora-fisioterapeuta, muy similar al sistema australiano, donde para continuar con las sesiones de fisioterapia se debe demostrar con una mejoría objetiva, y donde, por ejemplo, cualquier técnica no recomendada por las guías clínicas sólo se autoriza si logra una mejoría del 10% (ya os aviso, esa es la conclusión que yo saco del texto, pero puedo estar equivocado, lo que es bastante probable).
Os dejo unos recortes (la negrita es mía):
El Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas (CGCGE) ha denunciado hoy las “inamovibles” tarifas de las compañías de seguros sanitarios, que se sitúan en valores por debajo del coste de producción.
Un estudio realizado por el Consejo de Fisioterapeutas, a nivel nacional, demuestra que las sesiones de tratamiento, de bajo coste, son determinadas de manera sistemática, y no por procesos, “lo que deteriora la calidad asistencial de los pacientes”.
Según la vicesecretaria del Consejo y coordinadora del estudio, María Almansa, la misma aseguradora abona por sesión de Fisioterapia, por ejemplo, en Aragón, 9'99 euros; en Galicia 5 euros; y en Extremadura, 4 euros.
Asimismo, ha resaltado que hay compañías que pagan 2 euros por sesión. En este sentido, ha considerado que el usuario debe conocer estos datos, “ya que cada año ven incrementadas las cuotas y, sin embargo, al profesional, en multitud de casos, se las disminuyen, manteniéndose por debajo de las vigentes hace diez años”.Asimismo, ha denunciado que “al inicio de cada año y, sin previo aviso”, a los fisioterapeutas se les rebajen sus honorarios por sesiones, bajo la justificación de “que lo tomas o lo dejas o es lo que hay”.Otro aspecto a destacar, según el secretario general del Consejo, Manuel Alcantarilla, es el retraso en el pago a los fisioterapeutas de sus honorarios e incluso el rechazo del abono de los mismos, que está provocando que muchos profesionales cierren sus centros. “Está claro que con lo que algunas compañías de seguro médico pagan al fisioterapeuta no se cubren los gastos mínimos de material, local, personal, o infraestructura”.
Esta es la parte que os decía. A mí me parece un acierto y llevaba años queriendo ver una declaración de intenciones así:
Por su parte, el presidente del CGCFE, José Antonio Martín, ha indicado que la calidad asistencial debe ser el principal objetivo y que “ha de primar por encima de los intereses económicos de las aseguradoras, ya que en ocasiones los fisioterapeutas se ven obligados a realizar tratamientos a los asegurados, sin el tiempo, técnicas y procedimientos oportunos”.
De esta forma, ha subrayado que “el usuario acude al fisioterapeuta derivado, según un protocolo, en el 95 % de los casos, con un número de sesiones preestablecidas, sin tener en cuenta la posible evolución favorable o desfavorable de la patología”.
Por todo ello, el Consejo General propondrá a las compañías de seguros un nuevo marco de relación, primando el tratamiento por proceso cerrado, la individualidad del mismo y sobre todo la discriminación de técnicas empleadas en el tratamiento, en base a su eficacia, de forma que no todas estén incluidas en la cobertura con carácter general (nota del editor: ¿El principio del fin de la fisioterapia magufa?).Si no cambian mucho las cosas, a este paso vamos a necesitar la etiqueta de comercio justo en la puerta de las clínicas.

No trabajo con sociedades, pero es hora de ir saliendo de las cavernas de la contratación por parte de estas megaempresas.
ResponderEliminarPlantar cara y dejar de ser unos aborregados que aplican técnicas que saben que no son adecuadas, cuando obsoletas.
Lo malo es que muchos aceptan lo que se da, siempre excluyendo que sean otros los jefes, para llenar las consultas. Pero ¿A qué coste?¿Nuestra credibilidad?
Hace años, me llegó una paciente a la que se le habían dado 40 sesiones de fisioterapia (lo típico, electro, electro y ¿cómo era? Ah, si, electro) y en cuatro sesiones de tratamiento manual yo se lo había quitado. No digo que yo sea la caña de España. Es que el tratamiento que se vieron obligados a aplicar era absurdo.
Tenía un rebote del trece.
También digo que los usuarios son los primeros en tener que reclamar un cambio en el perfil del servicio que se les ofrece. ¿Qué prefieren?
cfisiocenter.
Yo una de las cosas que siempre pregunto es "¿Y para este problema, que otros tratamientos te han dado?" y casi invariablemente contestan eso. Cuando los pongo a moverse alucinan.
ResponderEliminaryo siempre pregunto por los tratamientos recibidos.... la verdad es que alucinan.
ResponderEliminarEn mi caso sí trabajamos con seguros privados e intentamos hacer fisioterapia de calidad... es duro trabajar asi... la mayoría de nuestros pacientes saben lo que nos pagan. Realmente es nuestro problema si queremos trabajar así, nos estamos tirando piedras contra nuestro tejado, podríamos tener pacientes con infinitas sesiones enganchados a las máquinas y no mover ni un dedo. Pero si sé que haciendo terapia manual o neurodinámica, por ejemplo, mi paciente va a mejorar ¿cómo lo voy a tener enganchado a una máquina? no me parece ético ni moral. Otro detalle, si el médico de turno se dedicara a explorar mínimamente al paciente igual no se hacía tanto gasto en fisioterapia ( igual nos pagaban un poquito más), no sé si me explico. Pero el paciente abre la boca y ya tiene 10 sesiones de rhb para una omalgia, para una tendinitis de los extensores del brazo etc etc.... en un futuro no muy lejano la idea de mi jefa es deshacerse de las compañias...
Prefiero la idea de etiqueta de comercio justo a la propuesta de nariz de payaso...
Estoy totalmente de acuerdo contigo, con la propuesta del CGCFE, pienso que cuesta menos dinero hacer las cosas bien...
neula
Nosotras también rondamos el dejar las aseguradoras. Ya lo intentamos hace un par de años poniendo un ultimatum y para nuestra sorpresa nos subieron las tarifas. Siguen siendo bajas pero no tanto. Al menos al hacer tratamientos en condiciones dedicando más tiempo y más individualizado, salimos comido por servido al menos para pagar a la fisio que hace el trabajo. Empezamos a hacer presión cuando vimos que perdíamos dinero... y la opción de tratar más pacientes a la vez no entraba en los planes...
ResponderEliminarDe momento vamos tirando, intentando hacer las cosas lo mejor posible, como dice Neula, por simple ética. Que al menos nos vayamos a casa con la sensación de hacer bien nuestro trabajo.
Suerte que podemos decidir nosotras. Peor suerte tienen los que trabajan en centros donde la gerencia o dirección no la llevan fisioterapeutas sino médicos RHB o traumas, donde cuantos más pacientes por hora, mejor. (No digo que sean todos, pero la mayoría)
Es hora de cambiar la relación con las mutuas. La prescripción por procesos me parece muy acertada. Pero eso sí, tendrían que valorar muy bien el coste de cada proceso, que tampoco nos tanguen por ahí...
Yo trabajé un par de años, por cuenta ajena, en centros regentados por médicos, en plan "todo a cien", donde, como dice Irene Fra, mientras más gente atendiera mejor, y cada día era una frustración tras otra por saber que el tratamiento que estaba dando no era ni lo eficaz ni (sobre todo) lo eficiente que podía ser.
ResponderEliminarDesde hace más de siete años tengo clínica propia, y desde el principio deseché la idea de trabajar con mutuas y aseguradoras por evitar ese tipo de atención. Como ya han dicho Carlos y Neula, siempre pregunto si han estado en tratamiento antes por ese mismo problema. Muchas veces alucino con las respuestas, aunque cada vez menos porque la capacidad de sorprenderse es finita. La última así bestia es tratar un "De Quervain" con magneto en el codo, ahí lo llevas.
Y luego ellos alucinan con cuando comprueban la efectividad de mi tratamiento. Y como dice Olga, no es que yo sea la leche trabajando, sino que he tenido el tiempo y la posibilidad de realizar una buena exploración y en consecuencia un tratamiento adecuado. Y eso aumenta las posibilidades de éxito de un tratamiento exponencialmente.
Tengo un compañero, que ha tenido mucho tiempo una clínica para mutuas, que dice que "esos pacientes mejoran porque tienen que mejorar, no por lo que les hacemos".
Con respecto al nuevo planteamiento, yo ya lo tengo establecido con alguna aseguradora y mediadora. Se han dado cuenta de que es de igual o menor coste un buen tratamiento con menos sesiones que uno "tradicional" (perdón por el término, es para entendernos) de las mutuas. Así, elaboro presupuestos "abiertos": establezco un número de sesiones aproximado en función de MI exploración (que también es importante). Y reconocen que han ahorrado costes en los tratamientos que yo realizo. Supongo que ése sería el camino.
Por último, me parece admirable los compañeros que trabajáis con mutuas y/o aseguradoras y hacéis un trabajo individualizado y correcto, porque es extremadamente difícil mantenerse con eso.
Que sepas que te van a decir, sin más, que:
Eliminara) esos médicos que tú dices no existen (ni han sido nuestros jefes, nunca). Y
b) además seguro que eres un magufo.
Yo te lo digo para que te vayas acostumbrando ;)
PD: que intentemos hacerlo en plan individualizado no quiere decir que siempre lo consigamos; seguramente muchos pacientes seguirán pensando que no hacemos todo lo que podemos, y muchas veces tendrán razón.
Yo creo que sí que hacemos siempre todo lo que PODEMOS, pero eso no quiere decir que siempre hagamos lo que más conviene al paciente, porque puede ser que:
Eliminara) No somos lo suficientemente expertos o hábiles para ese caso concreto
b) Como humanos que somos, nos equivocamos.
Y para que me tachen de magufo, primero tendrían que verme trabajar, ¿no?