Respondiendo hace unos días en un foro de fisioterapia acerca de cómo proceder ante un paciente diagnosticado de periostitis tibial, tanto para confirmar el diagnóstico como para su tratamiento, me entró la ya familiar sensación de que es uno de esos problemas en los que se dan por supuestas y se hacen muchas cosas por “tradición”.
Como es un tema que, por llevar grupos de atletas, y por ser corredor, me preocupa especialmente, procedí a ver cuán desactualizado andaba (andábamos) en el tema. Y resulta que bastante.
Voy a intentar exponer cuál es el verdadero estado del conocimiento acerca de ese dolor tan insidioso. Lo haré basándome principalmente en esta revisión y sus referencias, ayudándome de la guía de Paul Ingraham (de quien Carlos ya colgó este vídeo). Seré breve, pero coged palomitas y bebida porque es bastante posible que se os haga largo.
La periostitis tibial se suele definir como una inflamación del periostio que provoca un dolor intenso, generalmente en forma de quemazón, y casi siempre en los tercios medio y distal de la tibia. Esto es cierto excepto en afirmar lo de inflamación del periostio, y es que una de las mayores dificultades que nos encontramos a la hora de diagnosticar de forma precisa el dolor tibial es que existen varias patologías que se manifiestan con la sintomatología que habitualmente se asocian a la periostitis:
1.
MTSS (Medial Tibial Stress Sindrome). Es lo que normalmente conocemos por periostitis: una irritación en los tercios medial y distal de la carapostero-medial de la tibia. Pero aquí comienzan las curvas, puesto que no está claro cuál es la fisiopatología exacta de la lesión, y por eso no lo llamo periostitis. Y es que, en estudios recientes como este, llegan a la conclusión de que el MTSS no es una inflamación del periostio, sino una reacción al estrés del hueso, que se vuelve doloroso. Éste otro artículo refrenda esa idea, pues se realizó un scanner óseo a pacientes con dolor tibial, y a un grupo control, y el 100% de los pacientes con la tibia dolorosa presentaba signos de osteopenia, mientras que sólo el 17% de los asintomáticos presentaba esos signos. Todo ello me lleva a pensar que el MTSS no es un problema de las partes blandas (periostio comofascia), sino una indaptación a una solicitación excesiva del hueso. Si este problema se agrava o se perpetúa en el tiempo, se podría llegar a producir una fractura por estrés, que sería otro de los problemas que se pueden manifestar con síntomas similares.
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| Tibia sana (izqda.) y hallazgos en MTSS (dcha) |
2.
Síndrome compartimental. En muchos textos que he revisado se considera que un síndrome compartimental medial o posterior puede provocar dolor “tipo periostitis”, pero no hay evidencia clara, pues hay diferencias entre los estudios, de que la presión intramuscular en los mismos esté aumentada (véase la revisión antes comentada). Sin embargo, tampoco es descartable que pueda ser una causa, pues sí hay estudios que identifican aumento de la presión dentro de los compartimentos.
3.
Punto gatillo miofascial en el tibial anterior, que ocasiona dolor referido en el tercio distal de la tibia.
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| PGM del tibial anterior según T&S. |
No he encontrado evidencias de que la sola activación del punto gatillo miofascial pueda crear la sintomatología completa. Ahora bien, dado que es una trigger point que suele ser activo, creo que es una complicación que tenemos que tener en cuenta y que debemos tratar, sobre todo si al presionarlo el paciente refiere dolor en la tibia.
¿Hemos llegado hasta aquí? Bien, porque ahora queda refutar una de las creencias clásicas más comunes con respecto al dolor tibial: que los síntomas pueden estar provocados por la tracción que ejerce la musculatura próxima a la tibia (sóleo, gastronemio, tibialanterior...) sobre el periostio de la tibia.
¿Cómo lo refutamos? Primero porque en disecciones no se hallaron inserciones a lo largo de los tercios medio y distal de la tibia, donde se reproduce el dolor. Y segundo (y esto ya es razonamiento propio), si como dice la evidencia no es un problema perióstico sino óseo, no tiene lógica que la supuesta tracción sobre el periostio provoque el dolor.
Por todo ello debemos ser muy cuidadosos a la hora de diagnosticar el verdadero problema que provoque el dolor, sobre todo porque pueden coexistir varios de lasfallos tisulares anteriormente mencionados.
El diagnóstico es fundamentalmente clínico, ya que el diagnóstico por imagen, especialmente RX, puede mostrar en un alto porcentaje falsos positivos (un 15% mínimo en la revisión). Es muy importante una anamnesis correcta, pues hemos dejado atrás otras patologías que pueden manifestarse con los mismos síntomas, pero que son fácilmente descartables como dolor inducido por el ejercicio: atrapamiento nervioso del peroneo común, Síndrome del atrapamiento de la arteria poplítea (este estudio identifican casos diagnoticados como síndromecompartimental), cáncer y, atentos, un contagio reciente de sífilis (escribid periostitis tibial en PudMed y os saldrán montones de referencias). Eso sí, a ver quién es el guapo que se atreve a preguntar si se tienen relaciones sexuales de riesgo (nota del editor: pues en realidad, todos deberíamos).
Para el diagnóstico éstos dos últimos si resulta útil la RMN. También para todos los demás el scanner óseo con contraste o la gammagrafía, pero son pruebas caras, y el diagnóstico clínico suele ser más que suficiente.
Muy bien, ya queda menos. Respirad un poco que continuamos repasando los factores de riesgo. Aquí he encontrado menos mitos, pero sí encuentro alguna inconsistencia en alguno de los “clásicos”. Es importante no confundirlos con las causas, puesto que hay un gran porcentaje de atletas en los que concurren los factores de riesgo sin que hayan ningún síntoma ni daño tisular:
1. Exceso de entrenamiento: Claramente correcto, puesto que es una sobresolicitación del tejido. Interesante puntualizar que parece que es un mayor factor de riesgo comenzar a entrenar después de una inactividad, que aumentar la carga del entrenamiento.
2. Excesiva pronación del pie: Es el único factor de riesgo presente en casi todos los estudios o artículos que he visto. Pero me surgen dudas personales con respecto a “excesiva”, porque no hay una definición clara de cuánto es un nivel “normal” de pronación, y cada estudio lo define de una manera. Así que es bastante posible que sí que sea un factor de riesgo claro, pero hay que definir bien los parámetros. Incluso, en algún estudio como éste, dicen que no hay una conexión definitiva entre una biomecánica atípica del pie y lesiones del corredor.
3. Ser mujer: En la revisión, al igual que sucede con la pronación, está clasificada como evidencia de nivel I. Bien, pues también tengo mis dudas con respecto a esto.Muchos de los estudios están realizados sobre militares, en los que se espera que el rendimiento de la mujer durante el entrenamiento sea igual al de los hombres. Puesto que por regla general (que no se me ofenda el género femenino) las capacidades físicas son inferiores en la mujer, en esos entrenamientos es más que probable que se sobresoliciten las estructuras para llegar al nivel exigido. Supongo que a mí me pasaría si se me exigiera correr con Gebreselassie.
4. Debilidad de los estabilizadores de cadera: En el mismo estudio que rechazaba la pronación del pie se afirma que la debilidad de los estabilizadores de cadera dirige al miembro inferior a una mecánica atípica y a un aumento de fuerzas dentro del miembro mientras se corre.
5. IMC elevado
6. Antecedentes: El hecho de haber padecido dolor tibial inducido por el ejercicio
predispone a volver a padecerlo. Aunque no he encontrado una explicación satisfactoria al respecto, se me ocurren dos:
- Dado que es un problema que se cronifica con frecuencia, que se desarrolle un síndrome de sensibilización central
- Que las lesiones tisulares no se recuperen del todo antes de recomenzar el ejercicio
Por último, en cuanto al tratamiento, el único artículo que he encontrado en el que se cite algún tratamiento útil es éste, que afirma que las ondas de choque de baja intensidad son efectivas. En el resto, no encuentran ninguna diferencia entre cualquier tipo de intervención y el descanso.
Ahora bien, tampoco he encontrado estudios en los que la terapia manual se incluya como alternativa (que no quiere decir que no los haya), y me llama especialmente la atención que no haya estudios acerca del masaje perióstico de Vogler, que siempre ha sido mi tratamiento de elección (con resultados clínicos considerables), y que se desarrolló exactamente para este tipo de problemas.
Y hasta aquí hemos llegado. Muchas gracias por aguantar todo el tocho. Espero que al
menos os haya sido útil.
Texto: Javier Aguilera @FisioStacruz


Excelente estreno Javi! Anda que no vas fuerte, jeje. Enhorabuena. A ver si te animas más próximamente.
ResponderEliminarBueno, sinceramente pocas "falsas" periostitis he visto clínicamente, así que poco puedo aportar. Escribia para preguntaros, ya que MTSS reacción del hueso al stress es el más común, cuál es el tratamiento fisioterápico que plantearíais? Gracias de antemano y salud-os.
Muchas gracias David.
EliminarComo tratamiento, lo más efectivo como digo es el descanso de la actividad deportiva (y eso sí que es Hands-off).
Si tengo que intervenir (porque haya prisas por ejemplo en el caso de mis atletas), y tengo la suerte de acudan en la fase aguda aplico crioterapia.
En la fase subaguda valoro la musculatura de la pierna, tanto medial como posterior, porque la carrera antiálgica que el paciente acaba adoptando conlleva una sobrecarga de la misma casi siempre.
Además, siempre he usado el masaje de Vogler. Los resultados clínicos hasta ahora son convincentes, probablmente porque la reacción inflamatoria secundaria a la presión aplicada favorezca la "reparación" del hueso. Aunque me gustaría dejar de especular y tener investigaciones a mano, por ahora me parece plausible ese mecanismo.
Enhorabuena Javier. El terreno de la fisioterapia basada en la evidencia es cuanto menos pantanoso... y lo es porque jugamos con elementos a nuestra contra como lo es la falta de evidencia. Los fisioterapeutas tienen dificultades para investigar, porque desde donde puede/debe hacerse, desde la universidad, parece que los temas que preocupan a los clínicos no son del todo compatible con los temas que preocupan a los académicos y éstos no suelen tener formación en el campo "práctico" lo que dificulta que los estudios que realizan suelan ser metodológicamente fiables. Pese a ello, debemos hacer un esfuerzo por intentar aprender los mecanismos de integración de la medicina basada en la evidencia y redactar entradas como la tuya donde se haga una revisión a lo que dice la bibliografia al respecto.
ResponderEliminarYo cada vez "creo menos" en los diagnósticos cerrados por mi incapacidad para llevarlos a cabo. Cuando un corredor acude a mi consulta con un dolor en la cara medial de la tibia intento tener en cuenta los factores que has mencionado con anterioridad. Realizo un estudio de la marcha y del gesto técnico, en este caso de la carrera con imagen a cámara lenta para poder analizarlo posteriormente con detalle.
Mi humilde opinión al respecto es la siguiente. Uno puede tener un episodio de dolor puntual en esa zona debido maluso, sobreuso, abuso, nuevo uso... y una vez tratado correctamente debe remitir sin mayor complicación, pero en otros casos el problema remite y cuando vuelve a realizar la actividad reaparece, comportamiento mecánico debido a una posible contribución del gesto de carrera. Entonces suele requerir ortesis plantares.
El punto en el que estoy más en desacuerdo (posiblemente por ignorancia mía) es el de la musculatura. No he leído mención al tibial posterior pero sí a la pronación excesiva. ¿Crees que existe alguna relación entre ambos? ¿Habéis visto algún caso de dolor en la cara interna de la tibia en corredores "excesivamente supinadores"?
Muchas gracias a ti también Vicente.
EliminarComo digo, la musculatura es un factor a tener en cuenta, pero no creo que sea la causa por sí sola de dolor tibial.
Las referencias que he encontrado con respecto a la influencia del tibial posterior son débiles, pero como le digo a Fisioaso, creo que hay valorar toda la musculatura. En este caso concreto, también se nos presenta el dilema del huevo o la gallina: ¿es la pronación la que sobresolicita el tibial posterior, o la debilidad de éste (por contractura) la que favorece la pronación? Es posible que tenga más preguntas que respuestas.
Con respecto a tu última pregunta, yo personalmente no he encontrado ningún MTSS en "excesivamente supinadores". Sin embargo, aunque soy muy prudente a la hora de valorar "supinaciones" o "pronaciones", mi primer consejo a todos mis corredores (se me olvidó en la respuesta a @Fisioaso) es, como tú comentas, que se realicen ortesis plantares a medida.
Buenas:
ResponderEliminarQuería presentaros mi experiencia particular al respecto.
Mi caso clínico para la obtención del Título de especialización en SDM fue un dolor pretibial (tercio proximal de la tibia). En el curso nos comentaron cómo éste podía venir del tibial anterior pero que más probablemente fuera un problema de los flexores plantares. Tras valorar a mi paciente (24 y pocos años, 6 años de evolución del dolor, diagnosticado de periostitis. Deportista muy activo,de triatlón, largas rutas de senderismo, tocaba la batería... y un dolor cuando caminaba rápido o hacía cualquiera de las actividades mencionadas de hasta 7'5/10), pinché tibial anterior, y el resultado fue casi desastroso. Nada de nada de nada, pero eso sí, el PGM del tibial desapareció.
Así que opté por los flexores plantares. Encontré PGM en sóleo (PGM1), en gastrocnemio interno (PGM1) y flexor largo del deo gordo. Apliqué compresión, estiramiento manual,y punción del sóleo y el flexor largo del dedo gordo. Estiramiento con spray y para casa estiramientos en relajación postisométrica y el ejercicio del pedal del sóleo.
La tercera vez que le vi el dolor había bajado de a 3'4/10 (recordemos que antes era un 7'5/10, lo que implica 4'1 puntos de mejoría) y había mejorado el recorrido articular del tobillo. Los PGM de sóloe y flexor largo del dedo gordo habían desaparecido, así que traté y pinché el del gastrocnemio interno. Le dije que siguiera con los estiramientos y el ejercicio del pedal del sóleo.
15 días después le cité y refirió un dolor de 0'5/10 (su frase fue algo así como "por no dar un 0"), y cuando hablé con él, aproximadamente 2 meses después, seguía sin dolor. Alguna compañera de trabajo también lo ha probado con casos similares y le ha dado buenos resultados también (remisión prácticamente total de las molestias).
No digo que sea por la tracción que ejercen estos músculos sobre el periostio, sino por la tensión que puedan ejercer sobre la musculatura anterior y que esta se fatigue al hacer esfuerzos importantes (caminar deprisa, por ejemplo, subir cuestas, etc), al exigirle mayor esfuerzo a la musculatura anterior.
Gran entrada Javier, muy muy interesante, sólo quería aportar mi granito de arena. Saludos
@Hallia Mar
EliminarVoy a responderte a ti la primera después de un día de locos.
Si el dolor de tu paciente era en el tercio proximal de la tibia, es bastante probable que sea un diagnóstico poco preciso, porque el MTSS se define porque (casi) siempre es en los tercios medio y distal de la misma.
En los artículo que he leído, los síndromes compartimentales mediales y posteriores se podía diagnosticar en la mayoría de las veces porque la localización del dolor era proximal. Por lo que cuentas ésa es la musculatura que trabajaste para mejorar el dolor, así que es una posibilidad.
También habría que tener en cuenta si descansó o no de la actividad deportiva durante el tratamiento, porque, dado que es una sobresolicitación lo que induce al fallo tisular, el descanso es el tratamiento más eficaz.
Por último, PGM aparecen casi siempre en el tibial anterior. Lo nombro como un aspecto a tener en cuenta, y porque su tratamiento nunca va a venir mal, pero como digo en la entrada es sólo una complicación bajo mi punto de vista.
Gracias por tu aportación.
@FisioStacruz
EliminarNo reposó, bajó ligeramente el ritmo durante el tratamiento (pero ya había tenido periodos de reposo antes de empezar el tratamiento conmigo que no le habían aliviado nada). De hecho, le pedí que no bajara mucho el ritmo para poder ver la efectividad del tratamiento. Tras el tratamiento recuperó la actividad normal y 2 meses después seguía sin dolor y con su actividad de siempre.
Aún así, el tratamiento del tibial anterior no dio niguna mejoría por sí solo, así que estoy de acuerdo contigo en que era una complicación o consecuencia, pero no el problema principal. El dolor (acabo de echar un ojo al mapa corporal, no recordaba) era entre tercio proximal y medio, aunque algo más lateralmente, no tan en la zona medial. Desde luego, estoy totalmente de acuerdo en que el diagnóstico médico era erróneo, y ese es el problema que veo en muchos de estos casos, y que vi al hacer la documentación para el artículo del caso (muchos de los artículos que tú has consultado para tu entrada los leí en su día).
En referencia a tu comentario sobre le síndrome compartimental, considero que si fuera eso la punción no lo habría mejorado, así que la verdad no sé exactamente cuál debería haber sido el diagnóstico de este chico. Yo lo vi como un SDM claro, y el tratamiento fue bien, pero también es verdad que en ese caso buscaba un SDM claro (lo necesitaba para el trabajo del curso=, así que volvemos a lo que comentamos muchas veces de ¿encontramos lo que hay, o encontramos lo que queremos encontrar?
Saludos
Buenos días Javier!
ResponderEliminarEnhorabuena por la entrada, está genial. Hace poco escribí sobre el tema y andaba buscando algo más profundo que lo que encontraba por internet, que la mayoría sonaba a "mito"...
La aportación del dato de la existencia de signos de osteopenia en el 100% de afectados es muy interesante.
Por aportar algo de mi humilde experiencia clínica y contestanto un poco a Villovi, en los casos que he tenido la suerte de tratar, el tibial posterior y los pornadores como piedras, sóleo acortado o con pgm... no sé si es por que "tiran" del periostio o como consecuencia del sobreuso/maluso/neouso de la pierna en general... pero siempre los encuentro afectados ^^
Un saludo y gracias por compartir la información! ;-)
En cuanto al tratamiento, además del abordaje general del miembro yo lo trato con tecarterapia indiba activ, y con muy buenos resultados. (Sé que el tema de la tecar levanta cierta suspicacia , pero los que me conoceis sabeis que ni soy comercial de indiba ni nada de eso, es más, soy en parte crítico en cietos aspectos de su promoción, pero en este caso y más desde que sé lo de la osteopenia, puedo defender su uso y utilidad ;-) )
@fisioacosta
EliminarUn poco de offtopic (de la periostitis que hable Javier que es el que sabe); lo que dices de tu actitud respecto a la Tecar me parece la razonable. Es decir, con cualquier "chisme", debemos tener presentes nuestros conocimientos de electroterapia y fisiología (muy superiores al acabar la carrera que muchos comerciales, aunque den otra imagen) y pensar si lo que dicen que hace es posible biológicamente hablando, y de ahí, deducir sus aplicaciones. La hipertermia puede (o no, no lo se) tener efecto en un proceso de proliferación celular o lo que sea, pues perfecto, adelante. Pero de ahí, al "poyaque",... "poyaque" vendo el aparato, le busco todos los usos posibles para promocionarlo, sea razonable o no.
La discusión se asemejaría a una entre ibuprofeno vs otros aines en alguna patología concreta, pero una vez que hemos dejado claro el efecto de los AINES.
Estoy de acuerdo contigo Carlos.
EliminarLa hipertermia profunda por aplicación de radiofrecuencia es verdaderamente útil en muchos casos , pero de ahí a la panacea queda mucho trecho (y si ves vídeos de la competencia de INDIBA en latinoamérica flipas, "el reactivador celular", "aumenta la energía vital de tus células"...en fin , demencial... ^^ )
Un abrazote!
El tema de la osteopenia es realmente interesante. Parece ser que se producen "microfacturas" de forma permanente, pero que en condiciones normales el hueso puede repararse de forma autónoma. El problema vendría cuando esas "microfacturas" se extienden tanto que la fisiología de la reparación no es suficiente y se va perdiendo masa ósea.
EliminarCon respecto a la Tecar me inhibo porque no la conozco lo suficiente.
Con respecto a la afectación de la musculatura, yo estoy contigo en que es bastante posible a que sea debido al sobreuso/maluso de la pierna en general por la carrera antiálgica.
@FisioStacruz
ResponderEliminaren cuanto a las zapatillas, muy nuevas o muy usadas, suena un poco como con los colchones, "cómprese uno, ni demasiado duro, ni demasiado blando" ;)
como lo de pronador y supinador. Aunque haya un "esqueleto ideal" me gustaría saber cuánta gente lo tiene.
EliminarSi tú siempre has pisado igual, ¿por qué tendría que afectar a tu técnica de carrera?
Si realmente afecta, vayamos todos a Decathlon (no, no tengo acciones)
En el mundo runner, TODO es culpa de las zapatillas en algún momento ;-). El caso es que en los papers que he leído se nombran esos factores tal cual los escribo, y no dan más explicaciones.
EliminarY lo escucharás en multitud de ocasiones entre los atletas.
Enhorabuena Javi,
ResponderEliminarNo he podido resistir a esta noche para leer tu entrada. La verdad es que es cierto que los mitos o tradiciones abundan en nuestra profesión, pero, yo que he estudiado en la misma escuela que tú, recuerdo haber escrito esos mitos en mis apuntes, dictados por algún profesor. Sigue siendo una pena que la teoría universitaria diste tanto de la práctica clínica.
Muy interesante. ¡Gran estreno y buena suerte!
Muchas gracias Antonio. Se nota que eres amigo.
EliminarEn este caso la mayoría de los artículos desmontando esas creencias son posteriores a que nosotros termináramos la carrera ya (aunque no todos, que no somos tan viejos), así que ESTA VEZ tienen algo de excusa.
Para mí lo peor es que no nos inculcaron el suficiente espíritu crítico y que haya tenido que conocer a gente de fuera para plantearme estas cosas.
Interesante lo referente a la osteopenia que puede provocar. Cuando Villa se fracturó la tibia, llevaba varias semanas con dolores en la zona, se le estaba tratando justamente de eso... No quiero decir que el mecanismo de la lesión no fuese lo suficientemente agresivo para fracturar la tibia, pero si ésta no hubiese estado "tocada" quien sabe...
ResponderEliminarEn lo referente a lo que fisioacosta ha comentado, la tecarterapia no sólo vendría bien por la hipertermia que provoca, sino por el campo magnético que crea.
Hola Montse
EliminarInteresante reflexión lo de la fractura de Villa.
En cuanto a la tecar: no tengo la referencia a mano, pero me parece recordar que hace poco salió algún paper nuevo diciendo que la magneto ni siquiera servía ya para la consolidación de fracturas. Pero podría estar equivocado.
Buenas Montse.
EliminarYo creo que la fractura que se produce Villa sí que es una fractura por estrés, que creo que, si se estudiaran todos los casos, casi siempre vendría precedida por la MTSS y por tanto por la osteopenia. Pero es opinión personal.
En el caso concreto de Villa, si nadie me corrige, mi recuerdo es que pega una patada al aire, ¿no? No me parece un mecanismo especialmente agresivo como para provocar una fractura.
Da la patada al aire pero cuando apoya con brusquedad es cuando se parte. Aquí el vídeo http://www.youtube.com/watch?v=QIVJ4ykmPQU
EliminarOtro factor de riesgo sería no usar preservativo, ¿no?
ResponderEliminar(me sorprende que nadie lo haya dicho ya)
Entonces, ¿el MTSS se produce por el impacto repetitivo (por ejemplo correr), por la tracción de la musculatura o por qué? No me ha quedado claro.
ResponderEliminarPor otra parte, no me suena lo del masaje perióstico. ¿Cómo es?
PD: Javi, anímate a escribir con más frecuencia ;)
Buenas @di_berti_da.
EliminarComo le comento a @fisioacosta, parece que son "microfracturas" en la tibia, que acaban volviéndose dolorosas, lo que provocan el MTSS. ¿Por qué se producen? En alguno de los papers especulaban acerca de que se van produciendo "torsiones" y "flexiones" de la tibia con la carga repetitiva, y que ese estrés acaba siendo excesivo para la capacidad de regeneración ósea. Espero responder con ésto a tu pregunta.
Gracias por animarme. Conforme vaya sacando tiempo intentaré ir sacando cosillas.
Buenas, Javi,conocidos lejanos ya de El centro del Costalero. Enhorabuena por la entrada y por tu espíritu crítico. Soy de tu misma escuela y sé el reciclaje al que te has sometido; por mi parte me fui a estudiar un máster a Valencia, no te digo más.
ResponderEliminarQuería aportar mi humilde opinión a tu entrada huyendo un poco de la base patomecánica y abordándola desde un punto más centralista. Considerando este síndrome como crónico por su historial clínico me cuestiono la implicación del SNC y creo que gran parte de la clínica puede ser atribuida a una sensibilización central. Vemos que suele ser de presentación insidiosa uni o bilateral pero siempre con más relevancia en un lado que en otro; características del dolor de tipo inflamatorio muchas veces disestésicas, con alto grado de alodinia (el roce del calcetín o al pasar la mano ya duele), sensación de pie caído, aparece tras período prolongado de inactividad (¿no tiene más sentido mecánico el que aparezca tras mucho tiempo de actividad?),...
Además, aunque aparece osteopenia en la tibia, ¿podemos decir que esa sea la fuente de dolor principal?. A juzgar por el nivel de falsos positivos no podemos afirmar sin temor a equivocarnos que esa sea la causa del dolor en este síndrome. Si atendemos al modelo del organismo maduro de Gifford concluimos tres mecanismos patobiológicos del dolor y vemos como se describe el dolor relacionado con los sistemas de respuesta; el ejemplo clásico es el dolor regional complejo en el cual es típica la osteopenia, ¿no podría ser ésta una respuesta maladaptativa del SNA?; también se asocian alteraciones motoras que se ven al analizar la pisada en carrera, ¿otro item que puede dar que pensar en un proceso central?.
Y como bien dices, el masaje de Vogler suele ser bastante efectivo en el tratamiento de este síndrome. Yo lo interpreto como que con esta técnica ponemos en marcha los mecanismos de contrairritación (como parece ser que ocurre con la punción profunda) y los sistemas inhibitorios descendentes del dolor (PAG, núcleo magno del rafe,..).
Hasta aquí mi opinión, un abrazo, compañero.
Buenos días FCM Salud Mar. Muy interesante tu reflexión. Estoy de acuerdo contigo. Debe existir un proceso central. Siempre. Es un proceso implícito en el programa dolor. Indistintamente del orígen del mismo, cuando hay nocicepción se produce una sensibilización periférica y consecuentemente y a la par una sensibilización central. Lo complicado según parece por la "tendencia" actual es cúanto de central hay. Me explico. Parece que lo que se preconiza actualmente es que el paciente con una sensibilización central requiere un cuidado diferente. No estoy del todo de acuerdo. Hay pacientes con cuadros de dolor en el cual por la historia y actitud del paciente parece que no hay disfunción o daño relevante en la actualidad. En ese caso habrá que preguntarse hasta qué punto va a ser efectivo un tratamiento puramente "periferalista". En el resto siempre hay que contemplar el hecho de que un proceso doloroso va a acompañado de una sensibilización. ¿Consecuencias? Una facilitación de las vias descendentes con cambios anatomo-fisiológicos que dificultan la analgesia e incrementan los canales de información, que puede acompañarse de cambios atencionales, miedo al movimiento, evitación... pero insisto, como parte del programa dolor, con alteraciones motoras...
EliminarEn tu último punto coincido todavía más. El efecto de la terapia manual esta todavía "verde". Nuestra profesión ha sido siempre muy mecanicista, parte de la periferia y por tanto la anatomía y la biomecánica han sido nuestro objetivos siempre en terapia manual y en estos hemos centrado nuestras teorías. ¿Por qué funciona el tratamiento X? A la luz del avance en neurociencia aparecen nuevas posibles hipótesis amparadas en la neurofisiología.
El abordaje que Vicenzino hace de la epicondilalgia es muy en la lina de lo que planteas. Una epicondilalgia suele tener un tiempo de evolución relativamente largo por lo que además de cambios anatómicos en la fibra del tendón por degeneración vamos a encontrar alteración motora y alteración en los mecanismos del dolor. Es ahí donde entra en juego lo que comentábamos. Hay una sensibilización (normal de nuevo) y uno de los aspectos a tener en cuenta además de la normalización del tejido y el reentrenamiento motor es la disminución del dolor. Para ello Vicenzino hace un abordaje centrado en la aplicación de terapia manual, en este caso una movilización accesoria en un movimiento fisiológico, argumentando que la traslación transitoria provoca una inhibición descendente por estimulación de la médula rostroventromedia y la sustancia gris periacueductal por lo que han estudiado en ratones. Falta ver si eso mismo sucede en humanos pero lo que sí es cierto es que parece ser una respuesta no mediada por endorfinas y por tanto se asume que tiene que ver con mecanismos centrales.
¿Estamos de acuerdo?
Buenos días a tí también, Villovi. Estamos de acuerdo. Hace ya bastante tiempo que cuando aplico una técnica me olvido un poco de las estructura sobre la que actúo; me gusta pensar (aquí me pongo poético) que estoy acariciando el cerebro de mi paciente. Bajo mi punto de vista y a raíz de lo que parece que va arrojando la evidencia científica los mecanismos por los cuales inducimos analgesia con terapia manual tienen muy poco que ver con lo que pasa justo bajo nuestras manos y más con la respuesta a nivel central. Evidentemente defiendo la especificidad en el tratamiento y en el diagnóstico puesto que si actuamos sobre la disfunción de forma muy específica, el efecto de la terapia manual es mucho más potente (de todas formas, debemos aceptar la gran inespecificidad de la terapia manual como salvavidas a nuestra intervención terapéutica).
EliminarCon respecto a la sensibilización central creo que estamos viviendo actualmente un cambio de paradigma pero que tampoco debemos subirnos a una nube, me explico. Sabemos que el dolor es una experiencia central que puede ser activada por múltiples estímulos, el impulso nociceptivo es uno de ellos. Todos conocemos pacientes que por su historia de años de dolor y por los hallazgos en la exploración los catalogamos como pacientes con un alto componente de sensibilización central. Entonces, hablamos de que debemos acudir a una "terapia especial" para tratarlos puesto que los estímulos periféricos de tipo nociceptivo no son los mayores triggers en cuanto a desarrollar su experiencia de dolor se refiere. Hablamos de la neuropedagogía del dolor, de la educación, de la estimulación cognitiva a través del neocórtex para inducir nuevas conductas y nuevas estrategias de afrontamiento ante el dolor. Sin embargo, yo opino (ojo, soy defensor de la neuropedagogía del dolor) que para nuestros pacientes es muy complicado asimilar estos conceptos y creo que existe un alto grado de porcentaje de fracaso en el tratamiento sobre todo con personas de nivel sociocultural medio/bajo. Por tanto, yo abogo por el desarrollo de nuevas estrategias de tratamiento que están por ver cómo pero en las cuales le quitemos peso a la reorganización cognitivoconductual aun a sabiendas de que es necesaria.
Un saludo.
Bueno, intento responderte de nuevo tras el fracaso del intento de esta mañana por fallo en el navegador.
EliminarSobre sensibilidad central dejaré que hablen otros que tienen mucho más conocimiento como pueden ser @villovi_fisio o el propio @carcasor, y por tanto dirán cosas con mucha más base.
Volviendo a la periostitis, creo que está claro que la sensibilidad central es un factor a tener en cuenta, pero básicamente en las recidivas, y no tanto en la primera aparición.
Con respecto a lo que comentas de que tendría más sentido mecánico que apareciera tras mucho entrenamiento en lugar de al comenzar la temporada de los mismos, aunque es un razonamiento cargado de lógica, no estoy muy de acuerdo (y aquí volvemos a entrar en el terreno de la especulación). Si aceptamos el hecho de que la osteopenia viene provocada por pequeñas microfracturas que superan la capacidad de regeneración de la tibia, ¿no es posible que el sistema, tras un tiempo entrenando, se vaya adaptando para mejorar esa capacidad de regeneración (creando nuevas irrigaciones, por ejemplo)?
Y con respecto a lo de los falsos positivos, para mí lo interesante no es el hecho de que haya personas que presenten esos signos sin los síntomas (¿fase incipiente de la lesión?¿osteopenia por otras causas? COmo siempre más dudas que respuestas), sino el hecho de que el 100% de los pacientes que presentaban síntomas la padecieran. Eso nos ayuda a tener un poco más clara la fisiopatología de la lesión. Si eso es la causa principal no lo tengo claro, pero yo tiendo a pensar que la mayoría de las patologías no traumáticas son multicausales.
Un saludo
PD: Un poco de off-topic. Me siento como Pamela Landy en "El mito de Bourne", cuando está siendo observada sin saber desde donde, porque tú me conoces y yo, lo siento, no caigo en quién eres :)
Quería simplemente dejar mi opinión con respecto a lo que podemos atribuir a un procesamiento central en esta patología. Estoy seguro de que existe un input nociceptivo. Hace ya bastante tiempo que me despegué de los tejidos para atribuir parte de la clínica a los procesos centrales ya que me clarifica la comprensión de los cuadros de muchos pacientes.
EliminarTambién pienso que el debut se debe a un/os estímulo/s nociceptivo/s derivados de los factores de riesgo que expusiste.
Con respecto a lo de que si tendría más sentido mecánico, me refería al dolor, no a la osteopenia ni a los sistemas regenerativos. No quiero relacionar dolor con cambios estructurales en este caso puesto que ya conocemos muchos casos más en los que la concordancia es muy baja entre estos dos aspectos. De todas formas, según este estudio (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10616033), parece ser que la osteopenia no viene precedida por microfracturas sino más bien al contrario, y que si se mantiene la actividad física, la isquemia ósea es mayor.
Lo de que el 100% de los casos sintomáticos tuvieran osteopenia es muy interesante, cierto. Seguro que es un factor a tener en cuenta en la fisiopatología. Hacía referencia a ella como una respuesta anómala del sistema nervioso autónomo hipótetica que se podría producir, y considerarlo un ítem más en cuanto a la responsabilidad de los procesos centrales en el desarrollo del síndrome.
Un saludo.
PD: Disculpa, es que raramente olvido a una persona, me he acordado al ver tu nombre al final del post. Soy Félix, coincidimos en el Centro de Atención al Costalero allá por el 2005, creo.
Y así es amigos y amigas, como "Esto no tiene buena pinta" se convierte en "Sorpresa, sorpresa" con Isabel Gemio.
EliminarNo, coñas aparte, gracias por los comentarios a todos. Menudo curro. Al final me voy a dejar de tanta opinión y me voy a poner el uniforme para hablar de fisioterapia como vosotros.
Hola compañeros, después de romperme la cabeza buscando salidas para la lesión que tengo, me parece que aquí tenéis otro punto de vista sobre su diagnóstico. Mi problema como bien conocemos todos los deportistas es lo que llamamos periostitis, vulgarmente hablando según vosotros, y, la verdad es que llevo como tres años arrastrándola...
ResponderEliminarQuizá llegue a veces a rozar la desesperación porque para mi no hay nada peor que entrenar con dolor y por consiguiente entrenar mal. Desde que empece con mis dolores he visitado cantidades de fisioterapeutas, he parado concienzudamente para seguir los pasos de recuperación y vuelta al trabajo sin prisas y progresivamente, he añadido un estudio de pisada y carrera para ir descartando problemas y ya de ultimo he hablado con una compañera traumatóloga de mi ciudad y me pidió un resonancia y mi asombro fue que no salio nada, que todo estaba bien...
Soy una persona que siempre después de entrenar pongo hielo en la zona, porgue del quemazón que tengo incluso a veces cojeo.
Lo único que pido es que alguien me preste de su sabiduría sobre el tema y poder quitarme esta lesión si es que hay manera...
Ya he usado creo que de todo, incluso una maquina de diodos interX 5000 que seguro conozcáis, que me recupera momentáneamente pero poco mas que lo que pueda hacer el hielo!
Y el dinero que hoy llevo gastado en fisios (que no es lo que importa, pero al no ver resultados me fastidia) ya llega a rozar cantidades demasiado altas...
Solo pido que me guiéis un poco en como poder tratarla...
Muchísimas gracias...
CUELGO ESTE MENSAJE DE JAVIER EN RESPUESTA A DAVID, PORQUE BLOGGER SIGUE EMPEÑADO EN NO DEJAR PUBLICAR, A RATOS.
EliminarSólo quiero añadir que este y otros blogs NUNCA sustituyen a la consulta de un profesional, aunque podemos entender tu frustración y el hecho de que busques ayuda más allá, David. A continuación, la respuesta de Javi. Me reservo añadir algo al final.
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Hola David. Soy el autor de la entrada (@FisioStacruz)
En primer lugar decirte que, como explica Carlos en la sección "Acerca de este blog", en ningún caso lo que aquí se diga puede sustituir a la consulta con un profesional cualificado. Si has tenido mala suerte hasta ahora realmente lo siento, pero una consulta on-line no es lo más idóneo.
Con respecto a lo que te puedo comentar de tu caso, lo primero sería conocer cuál es la verdadera causa de que se te reproduzca dolor tibial, pues como puedes leer en la entrada puede ser debido a varios fallos o "sobrecargas" tisulares. Por ello es imprescindible que se te realice una exploración exhaustiva y así dar con un diagnóstico preciso.
También, como puedes leer entrada, siempre que te sea posible (es decir, si no eres profesional), DEBES DEJAR DE ENTRENAR. Lo más efectivo es el descanso. Que se pueda y deba combinar con técnicas de fisioterapia, sí. Pero que el descanso deportivo es imprescindible, también.
En cuanto a la resonancia, puede ser perfectamente normal que no se aprecie (o que el especialista no lo haga) pues normalmente no se fijan en detalles como la osteopenia (el desgaste óseo del que se habla en la entrada).
Lo del hielo, bien para contener un poco la inflamación, pero no es un tratamiento.
Desde aquí podríamos asesorarte sobre algún fisio al que ir en tu ciudad si conociéramos alguno. Yo, en mi caso, estoy en Sevilla. Si nos dices dónde vives podríamos intetar buscarte alguien.
Un saludo y siento no poder ayudarte más.
Ahora añado la mía. Suponiendo que el descarte de patología sea correcto (que no se les pasara nada en la reso) y viendo que la cosa lleva mucho tiempo (y que el tratamiento manual o con aparatos no funciona), yo me decanto por un dolor que no tiene su origen en los tejidos y debería tratarse como tal.
EliminarArturo Such ya tiene experiencia (con éxito) en tratar corredores con rehabilitación somatosensorial (discriminación entre dos puntos, exposición gradual,etc) y yo tiraría más por esa vía y no me volvería loco con la tibia o la musculatura.
PD: el hielo para el dolor ok, para la inflamación, no sirve (entre otras cosas, porque ya no habrá inflamación) a estas alturas.
Otra respuesta de Javi Aguilera por mail (maldito seas, blogger!):
EliminarEntiendo que lo del hielo lo hace después de entrenar, y suponiendo que sí que haya lesión tisular puede contener la inflamación para que no sea excesiva. Al menos en mi opinión.
De todas formas sí que llevas razón en tu planteamiento. Es una de las posibilidades de las que se habla en la entrada, y por eso digo que hay que buscar el origen del dolor tibial (y no pongo periostitis o MTSS para no establecer un "diagnóstico"). También me refería a la posibilidad de que el dolor no tuviese origen en los tejidos, pero con las prisas no me he explicado bien. Y por eso se hace tan necesaria una buena exploración, entre otras cosas para discernir incluso si hay lesión en los tejidos.
Saludos!
Pues muchas gracias por la respuesta Carlos, yo lo único que quiero como ya dije es quitármela del todo. No soy profesional, pero hago atletismo de velocidad y soy opositor a bombero desde hace tres años. Con lo que quiero decir que es bastante la carga de entreno, pero ahora está paralizada la cosa de los exámenes, así que lo que parar de entrenar no seria un problema.
EliminarSoy de Lugo (Galicia) y la verdad casi he recorrido todos los fisios que hay por aquí. Muchos son muy buenos pero mi lesión acaba volviendo a salir, y no quiero que se considere crítica, pero ¿algo estaremos dejando de lado no?
Entonces lo que os pido es que me deis unas pautas a seguir según las pruebas que creéis que debería de hacerme. Para hacerlo lo mejor posible!!
Lo que sea mejor para ver de donde sale esta lesión!!
Muchísimas gracias de antemano...
os cuento mi caso,tengo,no se desde cuando,pero me ha dado cuenta de que lo tengo hace cosa de un mes,un bulto tipo inflamacion de unos tres o cuatro centimetros,justo en la tibia hacia la prate interna de la pierna derecha y a unos tres centimetros del tobillo.me he echo radiografia y el medico dice que no es nada del hueso,dice que puede periostitis,tendinitis,etc...otro medico que he consultado dice que es un golpe que me pude dar,yo no lo recuerdo,y que se ha quedado inflamado.
ResponderEliminarni me duele ni molesta para andar,solo cuando me lo toco y el dolor es como cuando te tocas un golpe.me he puesto varios dias hielo y cremas antinflamatorias,ha bajado un poco,pero el bulto sigue hay y el dolor tambien...
Como ya hemos comentado más arriba y el editor del blog advierte en "acerca de este blog", realizar consultas online es muy poco recomendable. Acude a un profesional de tu confianza que pueda realizar la exploración oportuna.
Eliminarya pero,estoy agobiado creyendo que es algo malo,como tumor,sarcoma,o cosas raras...por eso cualquier opinion o caso parecido al mio,agradezco comentarios.ya he acudido a fisios y me han dado masajes,me alivian pero no curan.uno incluso me dijo que no se atrevia a meterme mano,por lo que eso me mosqueo mas...algun buen profesional en cantabria.os dejo mi email...albertolosa@wanadoo.es
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